| ENCUENTRO | Charla sobre transición energética a cargo de Pedro Prieto en Cuéllar

El pasado 10 de diciembre tuvimos la oportunidad de acoger en Cuéllar a Pedro Prieto, ingeniero en telecomunicaciones y experto en la investigación del cénit del petróleo.

La charla estaba enmarcada dentro del II seminario de pensamiento descolonial y defensa del territorio organizado en diferentes puntos de la meseta por el colectivo Abrigaño, grupo de estudios castellanos.

El tema central sobre el que partió el encuentro fue la transición energética y las posibles alternativas que tenemos a nuestro alcance para poder evitar lo que a día de hoy parece inevitable, el colapso. 

Uno de los pilares que tira por tierra el mantra del crecimiento infinito que sostienen los defensores del liberalismo económico son las matemáticas. En ellas se apoya la teoría del decrecimiento para hacer comprender que es físicamente imposible sostener un crecimiento infinito en un planeta con recursos finitos.

Desde la perspectiva económica imperante se entiende cómo óptimo un crecimiento estable y continuado del 3% anual. Eso significaría que en 25 años duplicaríamos la producción actual con el consecuente incremento del consumo energético. A ojos de cualquier contemporáneo muestro esto se ve, simplemente, imposible.

Actualmente vivimos en un sistema que en los últimos 150 años no ha parado de crecer, lo cuál no ocurría antes, ya que se crecía únicamente por la propia naturaleza humana y del resto del planeta de reproducirse de forma geométrica. Ahora bien, lo que nos viene a recordar Pedro Prieto, no es nada nuevo, son múltiples las voces que llevan tiempo avisando de que el colapso se aproxima.

Pedro Prieto pertenece al autodenominado club de los petroleocenitales junto con otros investigadores que llevan años avisando de la insostenibilidad de un modelo económico basado en el consumo de combustibles fósiles. Nos explica como la producción de petróleo ha pasado de cero barriles en 1860 a cien millones de barriles diarios. Actualmente llegamos alrededor de los 90 millones de barriles diarios y todo esto con técnicas más complejas y caras para adquirir petróleo de peor calidad.

La pregunta entonces gira en torno a las alternativas que tenemos. Nuestra economía, y por extensión la nuestra vida misma, tiene una enorme dependencia de petróleo y sus derivados a la hora de la elaboración de productos manufacturados y su posterior distribución ya sea por tierra, mar o aire. A su vez, el consumo viene unido a un enchufe, incrementado con el boom tecnológico, que no podemos olvidar que gran parte de esa electricidad se produce en centrales térmicas empleando como materia prima gas o carbón, En concreto en España, en torno al 20% de la electricidad se produce empleando gas, con su consiguiente emisión de gases contaminantes. 

Decrecimiento significa volver a una vida más dura, con menos bienes, con menos comodidades. Este esfuerzo deberán comenzar a hacerlo, por lógica, los países que consumen más. Apoyándonos al concepto de capacidad de carga del planeta enunciada por el economista William Rees, esta ha sido ampliamente sobrepasada, pero hay que aclarar que es una medida global, si particularizamos la medición por países, podemos observar como los países de nuestro entorno cuadriplican esta capacidad muestras que los más pobres todavía no la han alcanzando. Es decir, se debe exigir un compromiso de cambio a los que son, o mejor dicho, somos, los culpables de esta situación. 

En los últimos años se han presentado a las energías renovables como una alternativa infalible tanto para el ocaso de los combustibles fósiles como para frenar el cambio climático. De esta forma, se ha creado la falsa imagen de poder seguir consumiendo al mismo nivel y seguir creciendo al mismo ritmo sin ningún efecto negativo, problema solucionado. 

A la vista está que existen otros muchos problemas ligados al modelo económico actual y a la propia destrucción del planeta. Uno de los ejemplos en los que pone énfasis Pedro Prieto es el agotamiento de los recursos hídricos que en España se pude ver sobre todo en la situación de las cuencas del este de la península. Una de las razones de este sobreconsumo de agua viene provocada por el empeño de producir alimentos tropicales o por la existencia de monocultivos durante todo el año que permita abastecer de productos acontratemporada. 

Un indicador de crisis en sociedades avanzadas es el corte del suministro eléctrico. En el norte disfrutamos de un sistema muy estable aunque ya se ha hablado durante este año de la posibilidad de cortes parciales en Europa. La situación en otras parte del mundo es bien distinta, son varios los países que no tiene electricidad se forma continúa como en Iraq, Honduras o la mayoría de países del áfrica subsahariano. 

Para más información os dejamos a continuación un enlace a la web rebelion.org con varios artículos de Pedro Prieto, una entrevista al mismo en Estrictament Cofindencial y las redes del colectivo organizador del encuentro Abrigaño.





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